Cada uno de nosotros podemos atraer la luz a nuestro presente, a nuestra tarea concreta, eliminando las sombras y las dudas. Cuando el sol ilumina, está nutriendo y confortando, facilitando el camino a seguir.
¿Por qué temer al sol entonces?, ¿por qué desconfiar de la luz?
Las dudas pueden aparecer, pero son productos de nuestros miedos y resistencias.
También podemos jugar a estar en el límite, traspasando las fronteras, y así experimentar y poder decidir desde nuestro libre albedrío.
¿Ya sabemos qué buscamos? Entonces, vayamos a su encuentro.
Las dudas pueden aparecer, pero son productos de nuestros miedos y resistencias.
También podemos jugar a estar en el límite, traspasando las fronteras, y así experimentar y poder decidir desde nuestro libre albedrío.
¿Ya sabemos qué buscamos? Entonces, vayamos a su encuentro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario