jueves, 29 de septiembre de 2016

 He aprendido que no puedo hacer que alguien me ame, sólo convertirme en
      alguien a quien se puede amar; el resto ya depende de los otros.
      He aprendido que por mucho que me preocupe por los demás, muchos de       
      ellos  no se preocuparán por mí.
      He aprendido que puede requerir años para construir la confianza y
      únicamente segundos para destruirla.
      He aprendido que lo que verdaderamente cuenta en la vida, no son las cosas
      que tengo alrededor sino las personas que tengo alrededor.
      He aprendido que puedo encantar a la gente por unos 15 minutos, después de
      eso necesito poder hacer más.
      He aprendido que no debo compararme con lo mejor de lo que hacen los
      demás, sino con lo mejor que puedo hacer yo.
      He aprendido que lo más importante no es lo que me sucede sino lo que hago
      al respecto.
      He aprendido que hay cosas que puedo hacer en un instante que ocasionan
      dolor durante toda la vida.
      He aprendido que es importante practicar para convertirme en la persona
      que yo quiero ser.
      He aprendido que es muchísimo más fácil reaccionar que pensar...y más
      satisfactorio pensar que reaccionar.
      He aprendido que siempre debo despedirme de las personas que amo con
      palabras amorosas; podría ser la última vez que las veo.
      He aprendido que puedo llegar mucho más lejos de lo que pensé posible.
      He aprendido que soy responsable de lo que hago, cualquiera que sea el
      sentimiento que tenga.
      He aprendido que, o controlo mis actitudes o ellas me controlan a mí.
      He aprendido que por más apasionada que sea la relación en un principio,
      la pasión se desvanece y algo más debe tomar su lugar.
      He aprendido que los héroes son las personas que hacen aquello de lo que
      están convencidos, a pesar de las consecuencias.
      He aprendido que aprender a perdonar requiere mucha práctica.
      He aprendido que el dinero es un pésimo indicador de valor de algo o
      alguien.
      He aprendido que con los amigos podemos hacer cualquier cosa, o no hacer
      nada, y tener el mejor de los momentos.
      He aprendido que a veces las personas que creo que me van a patear cuando
      estoy caido, son aquellas que me ayudan a levantar.
      He aprendido que en muchos momentos tengo el derecho de estar enojado,          
       mas  no el derecho de ser cruel.
      He aprendido que la verdadera amistad y el verdadero amor, continúan
      creciendo a pesar de la distancia.
      He aprendido que simplemente porque alguien no me ama de la manera en 
     que  yo quisiera no significa que no me ama a su manera.
      He aprendido que la madurez tiene más que ver con las experiencias que he
      tenido y aquello que he aprendido de ellas que con el número de años
      cumplidos.
      He aprendido que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son tontos;
      pocas cosas son más humillantes y qué tragedia sería si él lo creyera.
      He aprendido que mi familia no siempre estará pendiente de mí, mientras
      otras personas no relacionadas podrían preocuparse por mí, amarme y
      enseñarme a confiar de nuevo.
      He aprendido que por bueno que sea el buen amigo, tarde o temprano me voy
      a sentir lastimado por él y debo saber perdonarlo por ello.
      He aprendido que no siempre es suficiente ser perdonado por los otros; a
      veces tengo que perdonarme a mí mismo.
      He aprendido que por más fuerte que sea mi duelo, el mundo no se detiene
      por mi dolor.
      He aprendido que mientras mis antecedentes y circunstancias pueden haber
      influenciado en lo que soy, yo soy responsable de lo que llego a ser.
      He aprendido que a veces cuando mis amigos se pelean, estoy obligado a
      tomar partido aun cuando no lo deseo.
      He aprendido que simplemente porque dos personas pelean, no significa que
      no se aman la una a la otra; y simplemente porque dos personas no
      discuten, no significa que sí se aman.
      He aprendido que no tengo que cambiar de amigos si comprendo que los
      amigos cambian. He aprendido que no debe afanarme averiguar un secreto;
      podría cambiar mi vida para siempre.
      He aprendido que dos personas pueden mirar a la misma cosa y ver algo
      totalmente diferente.
      He aprendido que por más que trato de proteger a mis hijos, ellos
      eventualmente se lastiman y con éso me lastimo en el proceso.
      He aprendido que hay muchas maneras de enamorarse
      y permanecer   enamorado.         
      He aprendido que sin importar las concecuencias, cuando soy honesto
      conmigo mismo llego más lejos en la vida.
      He aprendido que muchas cosas pueden ser generadas por la mente; el truco
      es el autodominio.
      He aprendido que por muchos amigos que tenga, si me convierto en su
      salvador, me sentiré solitario y perdido en los momentos en los que más
      los necesite.
      He aprendido que puedo cambiar mi vida en cuestión de horas ante la
      influencia de personas que ni siquiera me conocen.
      He aprendido que aún cuando pienso que no puedo dar más, cuando un amigo
      pide ayuda, logro encontrar la fortaleza para ayudarlo.
      He aprendido que tanto escribir como hablar puede aliviar los dolores
      emocionales.
      He aprendido que el paradigma en el que vivo no es la única opción que
      tengo.
      He aprendido que los títulos sobre la pared no nos convierten en seres
      humanos decentes.
      He aprendido que aunque la palabra «amor» pueda tener diferentes
      significados, pierde su valor cuando se usa con ligereza.
      He aprendido que es muy difícil determinar dónde fijar el límite entre no
      herir los sentimientos de los demás y defender lo que creo.

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