Decimos
que el espacio es curvo, incluso aparece esa afirmación como uno de los
últimos hallazgos de la ciencia asociados a la teoría de la
relatividad.
Sin embargo, el espacio solamente es curvo ante un espectador, ante una conciencia que está contemplando, mirando conscientemente. Si no hubiera un espectador, es decir, en todos los lugares y dimensiones donde no hay un espectador, el espacio no es curvo ni nada. No hay espacio. Solamente hay espacio ante una conciencia que lo contempla.
Sin embargo, el espacio solamente es curvo ante un espectador, ante una conciencia que está contemplando, mirando conscientemente. Si no hubiera un espectador, es decir, en todos los lugares y dimensiones donde no hay un espectador, el espacio no es curvo ni nada. No hay espacio. Solamente hay espacio ante una conciencia que lo contempla.
En
este último periodo de la humanidad nos hemos dado cuenta de que el
espacio es curvo, mejor dicho, que no existe la línea recta. Esto
también es una convención, que es útil para determinadas ecuaciones y
determinadas formas de tratar la realidad en un aspecto práctico, como
pueden ser los viajes espaciales u otros.
Decimos
que no hay línea recta, y al decirlo pudiera ser incluso que
invalidáramos la experiencia de otra dimensión, más cercana y menos
expandida, donde sí aparece la línea recta, es utilizable y la
matemática y la física responden a su existencia. Pero en otra dimensión
espacial, no; si no estás considerando ese espacio, no existe.
El
espacio aparece asociado al espectador; es como lo que rodea al
espectador. Si lo consideramos como inerte, o sea como tonta, y nuestra
conciencia como list@, entonces podemos decir que es curvo o no existe
la línea recta. Pero quizá el espacio, que no existe sin espectador, no
sea tonta.
Esto que estaba diciendo como una forma hipotética de que “quizá el espacio no sea tonto” en realidad para mi es una afirmación: el espacio no es tonto, ni siquiera más inteligente, sino que es totalmente sabio, y la forma en que se presenta es adaptado a ti.
Cuando miras girando sobre los pies, estás describiendo lo que puede ver tu ojo. Si tu ojo tiene una capacidad de ver a 20 km, lo que puedes ver es un círculo con un radio de 20km. Eso quiere decir que el espacio que puedes ver siempre es circular, porque tú eres el centro, con un radio de la distancia que puedes ver, o esférico si pudieras mirar en todas las direcciones de la esfera. Pero no quiere decir que el espacio sea curvo, sino que lo que es curvo es lo que tú puedes ver.
Esto que estaba diciendo como una forma hipotética de que “quizá el espacio no sea tonto” en realidad para mi es una afirmación: el espacio no es tonto, ni siquiera más inteligente, sino que es totalmente sabio, y la forma en que se presenta es adaptado a ti.
Cuando miras girando sobre los pies, estás describiendo lo que puede ver tu ojo. Si tu ojo tiene una capacidad de ver a 20 km, lo que puedes ver es un círculo con un radio de 20km. Eso quiere decir que el espacio que puedes ver siempre es circular, porque tú eres el centro, con un radio de la distancia que puedes ver, o esférico si pudieras mirar en todas las direcciones de la esfera. Pero no quiere decir que el espacio sea curvo, sino que lo que es curvo es lo que tú puedes ver.
Por
eso, el espacio, que sería la realidad existente, se presenta de forma
adaptada a ti y dialoga contigo. El espacio dialoga contigo y se adapta a
ti, y es sabio, porque sabe adaptarse inmediatamente, mientras que a
ti, seas como seas, siempre te cuesta adaptarte. Pero la realidad se
adapta a ti perfectamente, incluso cuando te equivocas.
Si
el espacio se adapta y es inteligente y sabio, se abren muchas
posibilidades de evolución, a través de una interiorización, es decir de
una actitud meditativa y no reactiva, y de establecer un diálogo
interno acerca de las posibilidades de las cosas.

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