viernes, 23 de septiembre de 2016

23 de septiembre.
Vemos al espejo presentarse hoy junto con el humano. Los dos traducen la energía del día, que es como decir que los dos se traducen mutuamente. El humano es un espejo. El humano, o sea cada persona, somos espejo para las demás personas. Pero al mismo tiempo el espejo es libertad. Limpiar el espejo y permitir que refleje la realidad claramente es ganar en realidad, que es ganar en libertad, porque cuando el espejo está lleno, embadurnado y manchado de otras cosas que no son el propio espejo, distorsionan la realidad y la ocultan.
Eso limita tu libertad y dificulta, porque da informaciones erróneas. Por eso es importante recobrar la libertad, es decir, ser un espejo para las demás personas.
El espejo conecta dos horizontes. Te permite ver algo que no puedes ver en situación normal. Aquí vemos al espejo 5, que le permite al mago ser mago. El tono 5 le da fuerza y refuerza al propósito. A la persona que ha decidido adentrarse en el propósito del Tzolkin expresado en la primera onda, de entrar en la solidaridad (dragón) para llegar al cielo (caminante del cielo), el espejo le da fuerza y le permite organizarse para moverse en esa dirección.
El espejo contiene como mantra el in lak’ech, el tú eres otro yo. Cuando interactúas con alguien, si sabes que estás interactuando contigo y no con un enemigo, adversario o competidor, tu actitud va a ser diferente, incluso puede llegar a ser una actitud amorosa.
El mago como onda está expresando el primer castillo, que potencialmente y en su momento se convertirá en el sexto castillo. Pero inicialmente es un territorio de preparación, de tanteo, de modo que a veces resuelves una interacción problemática con alguien diciendo “bueno, quizá tú eres otro yo, vamos a permitir que pase esto”. Al hacerlo despiertas al mago, que está en el primer castillo despertando, pero en el sexto castillo o sexto momento, que también podemos llamar el sexto sol, el mago ya es un mago. Primero el mago se está despertado, pero luego ya es un mago. Primero es un aprendiz de mago y luego ya es un mago.
El humano que nos propone el nawal hoy tiene la fuerza 11, por lo que ya está emitiendo luz; el humano 11 traduce un nivel de la experiencia donde emites luz. Está situado en el quinto castillo, en el castillo verde. Ese mago que inicialmente es un aprendiz de mago y posteriormente un mago, siempre es un ser humano que está invitado a emitir luz, a encontrar el punto de encaje vibracional donde poder interactuar de esa forma gozosa que es la emisión de luz. Eso sucede en la onda del viento.
El color blanco del viento traduce una actitud, que está descrita con los cuatro sellos donde aparecen los 4 colores: dragón, viento, noche y semilla. De esa manera el viento traduce la actitud en la realidad donde la solidaridad es lo real (dragón rojo), que está basado en el ensueño (noche azul), que forma parte del programa personal (semilla amarilla).
En las dos imágenes la solidaridad del dragón está presente. El espejo 5 de la onda del mago está en el castillo que se inicia con la onda del dragón, pero además el espejo es el análogo del dragón. Y el humano 11 de la onda del viento también expresa la realidad del dragón porque forma parte de lo que significa el viento como sello.
El viento como onda se sitúa en el castillo verde. Encontramos al espejo 5 en el primer castillo y al humano 11 en el quinto castillo, castillo verde. Todo lo que contiene el primer castillo tiene su oculto en el quinto castillo, y al revés, todo lo del quinto castillo tiene su oculto en el primero.
El primer castillo y el quinto castillo expresan la misma realidad cuando se sintonizan. Es como los hemisferios cerebrales cuando se sintonizan, que producen iluminación y genialidad.
Ahora estamos en el tiempo de la sintonización de los hemisferios cerebrales y la aparición de la iluminación interior.

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