Mano magnética y el nawal aparece como dragón con la fuerza 7. Eso significa que entramos en un periodo que va a durar varios días donde las ondas que expresan las dos tradiciones van a ser de color azul. Eso está indicando que es un momento de grandes transformaciones sanadoras.
Por un lado, está transcurriendo la onda del águila, que te permite ver la maravilla y te pone en contacto con hechos extraordinarios y maravillosos, y por otro se inicia la onda de la mano, asociada a la sanación y también al servicio.
Cuando
la persona abandona su ego y mira a las demás personas, empieza a
sanarse. La reconexión con las demás personas desde el amor y el in
lak’ech es el inicio de la sanación. De esta manera la mano nos
reconecta con el respeto a las demás personas y eso asienta la sanación,
porque te devuelve la conciencia.
Tenemos
como kin del día esta propuesta de conectarte con la malla y adentrarte
en un territorio donde tu acción sea impecable. En la otra tradición
vemos que eso significa que estás canalizando la solidaridad. Esa
disposición te permite ser un canal para la solidaridad expresada por el
dragón, como consecuencia de la visión, de los encuentros de este
periodo anterior, donde estaba actuando la onda del mago junto con la
onda del águila.
La
mano, esa invitación a la impecabilidad y a la reconexión, tiene dos
auxiliares. Por un lado está la actitud del voluntario y el fluir con
los acontecimientos, que está conectado con el corazón de la vida
(tierra). Por otro lado está la libertad (humano).
Así, hay dos actitudes contrarias a la impecabilidad, una provendría de pelearte con la vida y querer imponer tu criterio, tratando de defender tu ego, y otra provendría de cuando no te atreves a ser tú, perdiendo la libertad para decir lo que sientes, o incluso para sentir lo que sientes.
El problema no está en equivocarte, desde tu franqueza, sino en hacer estrategias y no ser transparente, tratando de camuflar y de introducir falsas pistas. Pudiera ser que todo eso te alejara de reconectarte de la malla y de fluir, traduciendo una desconexión.
Así, hay dos actitudes contrarias a la impecabilidad, una provendría de pelearte con la vida y querer imponer tu criterio, tratando de defender tu ego, y otra provendría de cuando no te atreves a ser tú, perdiendo la libertad para decir lo que sientes, o incluso para sentir lo que sientes.
El problema no está en equivocarte, desde tu franqueza, sino en hacer estrategias y no ser transparente, tratando de camuflar y de introducir falsas pistas. Pudiera ser que todo eso te alejara de reconectarte de la malla y de fluir, traduciendo una desconexión.
El
dragón también tiene dos aliados, que son precisamente la mano y el
águila. Hay un error en la visión que es similar a cuando te peleas con
la vida, porque no ves lo mismo; cuando no te alineas con el plan de la
vida, no fluyes y persigues tu propio plan, no estás viendo lo mismo que
te proponen desde dimensiones superiores. Y cuando no estás activando
la mano, o sea no reconoces cuándo no actúas desde el amor sino en favor
del ego, también pierdes libertad, porque tienes que camuflar tus
acciones.
Por
eso podemos decir que el propósito de la mano, como impecabilidad de
acción, y canalizar la solidaridad, como expresión de que has conectado
con la maravilla, traducen una misma propuesta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario