PARA ACERTAR HAY QUE ESTAR EQUIVOCADO (Extracto del nuevo libro en preparación "El poder del agua. El poder de la emoción")
A
veces para acertar hay que estar equivocado. A veces para acertar, es
decir para entrar en la realidad, es necesario entrar en el error, la
confusión y la equivocación.
De
alguna manera es importante amar el estar equivocado, como una forma de
liberarte de aquello que te exige y te sitúa en el esclavo, que es esa
persona que no se siente, que no está alineada con el corazón amoroso
que sustenta la realidad y solo está pendiente de lo correcto, quizá de
la correcta fumigación que acaba con la vida de las hormigas o de la
correcta corrección que prefiere que el niño esté llorando a cogerlo
entre los brazos, no sea que el niño se crea que está vivo. Esa correcta
corrección que exige que unas personas mueran, callen, no hagan, no
digan, no vean o no sientan, porque entonces entrarían en la
incorrección.
Sin
embargo, a veces entrar en el plan que nace del corazón amoroso que
sustenta la vida y la realidad necesita que estés equivocado y te hayas
confundido, por ejemplo, que hayas ido a un sitio y sea otro día el que
tenías que acudir, y entonces te encuentres con aquello que no esperabas
y tan siquiera creías que pudiera existir.Es un portal a dimensiones superiores, donde la realidad es el amor y está sustentada en el perdón y en el agradecimiento

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